15 septiembre 2009

Espeleo en Picos. 4,5 y 8 septiembre 09

El dia 4 de septiembre nos fuímos (Justín y Gelu) con la gente del Diañu (Santi, Jose y Duli) a dormir al macizo del Cornión para al día siguiente mirar un par de incógnitas en el sistema del Friero de Gustellagar, donde el grupo de Corvera tiene una zona de exploración asignada desde la última glaciación. En un paisaje de cuento en el exterior, disfrutamos de una relajada jornada de subterranea en la zona activa de la cueva.
Los deberes del día consistían en comprobar una posible continuación a través de un posible paso sifonante, o bien un sifón en toda regla. Por otro lado, en la sala de las Tormentas había pendiente una escalada de unos 6-8 metros para comprobar una ventana. En el primer caso, el paso sifonante se pudo continuar por arriba "opositando" por el meandro. A partir de este punto se pudo continuar por el curso de agua(para el que le gusten las aguas gélidas) o trepando por la parte más alta del meandro. En total se logro avanzar unos 50 metros, muriendo el meandro en un sifón ya sin opciones de superar a no ser buceando. En la sala de las Tormentas se curro Justín la escalada comprobando la imposibilidad de continuación por la ventana.
El sistema del Friero de Gustellagar fue reexplorado y topografiado por el G.E. Diañu Burlón hace unos siete años. Los primeros trabajos en este sistema corren a cargo de un grupo francés. De las posteriores labores espeleológicas, se obtuvo una cueva con dos entradas, un desarrollo de unos 2800 metros y un desnivel de 130 metros.
Al día siguiente, Santi y Justín, que se habían quedado a dormir en la vega de Gustellagar, pasaron el día prospectando el lapiaz situado en las inmediaciones del Canto Limpó, descubriendo algunos pozos y alucinando con el potencial de todo el área.
La jodienda fue que no llevamos cámara de fotos...ósea que a imaginar toca.



Travesía Burdio-La Peña.
La víspera del día de Asturias habíamos quedado Nerea y yo (Gelu) en Cangas de Onís con Santi para, tras el obligado consumo sidrínico y comilínico, irnos a dormir a la zona de los lagos. El dia grande de nuestra tierrina, se nos unió Justín por la mañana y preparamos los bártulos para afrontar una de las travesias más bonitas, entretenidas y disfrutonas que conocemos, el Sistema Burdio-La Peña. Un viaje de unas tres horas para completar un kilómetro y pico de desarrollo y unos 140 metros de desnivel. Todo ello aderezado con saltos, bonitos rápeles, estrechos meandros, badinas profundas (como pataleaba Nere en las profundas aguas de Abyss con una única luz dándole el toque tétrico, jejeje), caudal abundante y aguas cristalinas. En definitiva, todos los ingredientes necesarios para una jornada perfecta.

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